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abril 2017

5 sofás negros en cinco estilos distintos

Los sofás negros (o gris oscuro) no parecen una elección para tibios ni la opción más fácil al decorar un salón. Pero, en realidad, un sofá de este color puede dar comienzo a un sinfín de posibilidades decorativas. Al igual que la ropa negra, un sofá negro quedará de maravilla con cualquier color y textura. Súmale los complementos decorativos adecuados, y verás cómo brilla tu sofá por negro que sea.

Aquí hemos recopilado cinco ejemplos de sofás negros en salones con estilos muy diferentes. ¿Con cuál te quedarías?

Elegante y relajado. Este clásico sofá en terciopelo negro se ha rodeado con una paleta neutra a base de beiges o cremas. El interés lo ponen las diferentes texturas de los cojines o la alfombra. La lámpara y la mesa de centro se han elegido con un acabado dorado que, en un ambiente con unos colores tan contenidos como éste, destaca todavía más. El pequeño puf de mimbre y los flecos trenzados de la alfombra ponen el toque más desenfadado. Via: My Domaine

Brillante. Los colores fuertes, sean cálidos o fríos, resultan aún más brillantes al lado del negro. Sin duda, es una opción arriesgada y, por eso, también un éxito total. Inspírate en este salón de Belén Domecq. Sobre el sofá negro extragrande de Blasco & Blasco cuelga una obra contemporánea de gran formato y con predominio del negro. También es negra la gran alfombra de esparto que cubre casi todo el salón. Los colores fuertes se han reservado para los muebles auxiliares, como la butaca amarilla y la mesa auxiliar roja. Los acabados pulidos de las mesas auxiliares y de las pequeñas lámparas equilibran el conjunto y reflejan los colores a su alrededor. Via: Casa Decor

Étnico y cool. Los matices más apagados de azul, marrón y naranja suavizan el impacto de los sofás negros y resultan más luminosos en salones pequeños. Para dar un toque étnico, coloca cojines como estos, con sencillos estampados geométricos o de kilim. En el suelo, puedes colocar un dhurrie (éste es vintage).  Funcionará igual de bien cualquier alfombra étnica de diseño geométrico o a rayas. Completa el salón con más toques étnicos como cerámicas o una manta del sofá. Y como plantas, cactus, por supuesto. Via: Nicolette Johnson

Blanco y negro. Si te gusta decorar en blanco y negro, un buen truco de interiorista es jugar con la escala de grises, y así evitarás caer en el barroquismo. Igualmente, cuidado con los estampados que combinan estos dos colores, son demasiado poderosos. Dosifícalos. En este caso, el sofá contemporáneo solo mezcla cojines grises y blancos. El peso de la decoración recae en los complementos decorativos, como las fotografías de Peter McConchie y las dos mesas étnicas, todo en blanco y negro. La presencia de madera consigue compensar la frialdad que podría tener una decoración exclusivamente en blanco y negro. Vía: Vogue Living

Femenino contemporáneo. El negro y el rosa son una pareja tradicional pero eso no implica que haya que descartarlos en ambientes contemporáneos. Elige un sofá de líneas muy rectas como éste, aquí en un tono gris muy oscuro. Añádele cojines rosas, negros y grises, todos lisos pero de texturas distintas. Precisamente, las texturas aportan mucho en ambientes bicolor, fíjate en los plaids –uno en punto y otro de pelo­– y en la trama de la alfombra gris. Los complementos también se han elegido en negro y rosa, como la lámpara de hierro o las flores en la mesa. Para potenciar ese look tan femenino, se han colgado dos grandes retratos de mujeres en blanco y negro.

¿Te ha gustado esta selección de sofás negros? Si estás todavía decidiendo el color de tu próximo sofá, te gustarán estos posts: Tapizar sofás: cinco colores atemporales, Sofá beige: de aburrido, nada y Cómo dar estilo a un sofá blanco.

Decoración natural en Marrakech

Esta casa de Marrakech, inspirada en las casas de campo tradicionales de la zona de Marruecos en que se encuentra, compagina tradición con comodidad, con un resultado muy sofisticado.

La responsable de su decoración natural y luminosa es la interiorista española Victoria Melián, del Estudio Melián Randolph. Su proyecto llenó la casa de color, siempre en gamas suaves, y la dotó de un mobiliario elegido para el confort. También incorporó materiales y artesanía de la zona.

La casa es de reciente construcción y se ha basado en la arquitectura tradicional marroquí. En el porche de la piscina, muebles de Point y de Métiers d’Hier. La pérgola de madera pintada en verde es diseño de Victoria Melián.

Casi todas las estancias de la casa tienen una chimenea de obra. A su alrededor, en el salón, sofá y sillón de Blasco & Blasco. La foto es del artista Hassan Hajjaj, en la Galería Larache.

decoración naturalLuz a raudales y una decoración natural y relajada definen la casa. En esta zona de estar, mesita africana de Lorenzo Queipo de Llano y sofás de Blasco & Blasco.

Todos los techos de las habitaciones son diferentes. En este caso, el turquesa del artesonado lo vemos también en muebles y complementos. Las mesitas son de Ziya Designs y la silla de bambú, de Objetology. Alfombra, de Berbería.

En el dormitorio principal, se ha hecho un dosel con una alfombra de Berberia. La chimenea y el zócalo son de tadelakt, un revestimiento a base de cal de Marrakech, muy brillante y resistente. Todos estos elementos logran la decoración natural, cómoda y luminosa que buscaban los propietarios

Salón azul: 5 estilos distintos

¿Buscas ideas para decorar un salón azul? Sin duda, el azul es uno de los colores con los que resulta más fácil acertar al decorar. En general, los expertos en color recomiendan usar los tonos más profundos de azul para las zonas sociales de la casa (salón, comedor, cocina…), y reservar los matices claros de azul para dormitorios y baños. La razón es que el azul oscuro contiene rojo, por lo que se ve más cálido y acogedor, mientras que el azul claro tiene amarillo, por lo que resulta más relajante y limpio.

En el salón, el azul se adapta muy bien a todos los estilos. Vamos a verlo con cinco ejemplos muy diferentes:

Modern classic. El terciopelo, el color azul profundo y las tachuelas de estos sofás de Blasco & Blasco añaden un toque extra de refinamiento y lujo a este salón azul, decorado por Beatriz Silveira. Para no sobrecargarlo, se han incluido pocos y bien seleccionados complementos con aire retro. Via: Nuevo Estilo

Contemporáneo. Los toques de gris actualizan y añaden tensión a la clásica combinación blanco-azul. En este caso se ha elegido un tono azul muy profundo para la pared y la tapicería del sofá, logrando un efecto elegante y dramático. Via: April and May

Bohemio. Para iluminar el azul índigo tan típico de las telas étnicas, rodéalo de un fondo blanco, una fórmula serena que siempre tiene éxito. Esta paleta de colores hace brillar cualquier habitación sin resultar pesada. En este salón azul, decorado por Amanda Barnes Interiors, se ha animado el conjunto añadiendo elementos de madera y el toque verde del cactus.

Nuevo colonial. El azul es relajante pero usado en exceso puede resultar abrumador. Aquí el azul lo inunda todo. Para suavizarlo, se han introducido ligeras variaciones de tono y un par de estampados sutiles en los cojines. Una gran alfombra con estampado ikat centra la zona de estar de este salón azul. Todo es de Williams Sonoma

Náutico. El suelo potencia el carácter náutico de este veraniego salón azul. Los diferentes tonos empleados en los sofás de Blasco & Blasco y las tapicerías combinan muy bien con los muebles de madera natural y el blanco de las paredes. Los remos le dan el toque justo de influencia “marinera”.

 

 

Claves hygge para una casa feliz

“La felicidad no se logra con grandes golpes de suerte que ocurren pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días”, dijo Benjamin Franklin. Así que es probable que la felicidad nos encuentre en casa, si ponemos de nuestra parte para crear una casa feliz…

Los daneses usan una palabra, “hygge”, de difícil traducción al español, que quiere decir algo así como “gente feliz en un hogar acogedor”. Hygge no hace referencia a un estilo de decoración concreto, sino a una actitud en y hacia la casa, propia de los países escandinavos. Para entenderlo, piensa en esto: en los catálogos del gran gigante sueco de la decoración, ¿qué es exactamente lo que te gusta: los muebles o esas puestas en escena tan acogedoras, en las que siempre vemos personas disfrutando de su casa?

casa felizUn hyggekrog es un rincón como éste, con unas butacas Hilton, donde ser feliz en casa. Via: El Mueble

Estas son las claves hygge para una casa feliz:

  1. Haz que la decoración de la casa sea importante para ti y tu familia. No es casualidad que los daneses hayan exportado al mundo su estilo de decoración y su concepto “hygge”. Aunque no todas las casas allí son como las que vemos en las revistas o en los catálogos, la mayoría de las familias nórdicas ponen mucho interés y cuidado en la decoración de sus casas, de las que se sienten orgullosos.
  1. Enseña a los niños a respetar la casa. No podemos impedir que los niños sean niños y que tengan juguetes, cuentos y un montón de cosas no siempre ordenadas. No hay problema mientras todo ese lío se quede en su espacio y ellos no conquisten toda la casa. Una amiga sueca me comentó que no entiende por qué muchos españoles llenan sus salones de juguetes. Y me dijo que le sorprende aún más que alguna vez le hayan dicho que eso es algo muy “nórdico”… “En Suecia tratamos de enseñar a nuestros niños desde muy pequeños que deben respetar la casa y los espacios de los adultos”.
  1. Potencia la luz. Una casa luminosa sube el ánimo a cualquiera. Sin embargo, los daneses sólo tienen cuatro horas de sol al día durante el invierno. ¿Su truco? Explotar al máximo la luz natural. La decoración escandinava, siempre luminosa y ligera, se apoya en colores como el blanco roto o el tono arena, matices cálidos del blanco que no resultan fríos ni grises. También puedes recurrir a espejos, situados estratégicamente para duplicar las vistas de una ventana o para atraer la luz hacia un rincón oscuro.

Potencia la luz natural y cuida la artificial. Via: ELLE Decor.

  1. Mima los pequeños detalles. Como son las pequeñas cosas las que nos hacen felices, una casa feliz no necesita ser una gran propiedad. Al revés, demasiado lujo no ayuda al hygge. Aprovecha lo que tienes y cuida los detalles. ¿Qué no cuentas con chimenea? Usa velas, un gran clásico del hygge y de la decoración escandinava, porque llenan de magia la casa. Buena música, lámparas de ambiente que den una luz cálida, fragancias para el hogar… Mima la casa y la casa te mimará a ti.
  1. Lleva la naturaleza a casa. Si tienes “mano verde”, seguro que tienes plantas de todo tipo en casa. Si tu mano no es tan verde, no renuncies: prueba con las suculentas o plantas como potos, ficus, cintas, drácenas o monsteras. Y si tu mano es negra en vez de verde… las flores frescas son lo tuyo. En cualquier caso, el verde es imprescinfible en una casa feliz porque sube el ánimo y alegra cualquier rincón.

Plantas y flores levantan el ánimo. Los sillones y reposapiés son de Blasco & Blasco. Via: Nuevo Estilo

  1. Rodéate de cosas que te hagan feliz. La cultura hygge consiste en crear un entorno propicio para ser feliz en casa. Y una forma de hacerlo es rodearse de cosas que nos recuerden buenos momentos. Puede ser una galería de fotos de nuestros viajes o un armario heredado cuyo olor a madera nos transporta a la casa de la abuela de nuestra infancia cada vez que lo abrimos.
  1. No gastes sin pensarlo bien. Los daneses no son nada gastosos. Suelen ahorrar para comprar buenos muebles o piezas de diseño, antes que comprar algo que realmente no les fascine solo porque es barato o tiene un descuento.
  1. Fuera desorden. Ordenar no solo mejora el espacio físico, también mejora nuestro espacio interior, nuestra mente. ¿Cómo vas a ser feliz si cada mañana pierdes 10 minutos buscando las llaves antes de salir? El primer paso para lograr una casa feliz y ordenada es “editar” nuestras pertenencias. Debemos quedarnos solo con lo que nos hace felices o resulta útil. El segundo paso es invertir en buenas soluciones de almacenaje (¿te suena esa sección del catálogo sueco?). Así podrás tener todo organizado y conseguir un espacio en calma quitando de la vista las cosas que crean desorden visual.

Una gran estantería ayuda a mantener el orden, una clave del hygge. Via: The Style Files

  1. Crea al menos un hyggekrog (un rincón especial donde sentirte feliz) en tu casa. Para algunos será un cómodo sillón junto a la chimenea donde leer tranquilamente. Pero para otros, su hyggekrog será un vestidor donde organizar toda la ropa y complementos, una pared con las fotos familiares o un escritorio perfectamente organizado para trabajar desde casa frente a una ventana.
  1. Encuentra tiempo para tu tribu… La buena compañía es la esencia del hygge y de una casa feliz. Deja a un lado el móvil y apaga la tele, para disfrutar de un plan de sofá, palomitas y peli con tus hijos. O reúne a tus amigos para compartir una cena deliciosa y un buen rato de charla.

Una casa feliz se comparte con buenos amigos. Via: The Jungalow

¿Será el hygge la razón por la que los daneses son los más felices del mundo? Seguro que allí se sorprenden cuando ven que muchos extranjeros tratan de copiar sus casas a base de velas, plaids de lana y adornos de estilo nórdico, sin entender que hygge es mucho más. Es una forma de (buena) vida, una manera de crear una casa feliz y compartirla con los demás.

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