Tela de rayas tradicional: ¡Sencilla y a la última!

Como un multimillonario hecho a sí mismo o una estrella de éxito mundial, la sencilla tela de rayas ha pasado de un origen humilde a convertirse en una de las tendencias más claras en decoración para los próximos años. Pero, ojo, no cualquier raya está llamada al éxito. La tela que triunfa es la que en francés se dice que hace “tic-tac”, es decir, la tela de algodón o lino que tiene franjas tejidas formadas por pequeños cuadritos alternos en colores como rojo, azul, marrón o negro sobre un fondo claro y neutro, generalmente blanco.

Su origen hay que buscarlo hace siglos, cuando colchones y almohadas se rellenaban de plumas (no de plumón, mucho más caro) y requerían como funda una tela tejida de modo que asegurara firmeza y resistencia para evitar que el cálamo de las plumas la atravesara, con consecuencias claramente desagradables si te tumbabas en ellos.

tela de rayasEstas telas de rayas de Serendipity Fabrics se han confeccionado al estilo de las tradicionales telas que hace siglos cubrían colchones y almohadas de plumas.

Típicamente, las telas de rayas para colchón estaban formadas por un franja más ancha rodeada por dos más finas, aunque se realizaban muchas variaciones. Hoy se denomina a veces tela de colchón a cualquier combinación de rayas sobre fondo claro, incluso a las que están estampadas y no tejidas.

La sencillez, frescura y ese plus nostálgico de las telas de rayas confeccionadas al estilo de las originales de colchón, las convierten en un gran comodín decorativo. Con sus rayas, que combinan con casi todo, alegran no solo dormitorios, sino cualquier lugar de la casa. Echa un ojo a estas fotos y enamórate de todas ellas.

Tela de rayas en tapicerías

La tela de rayas añade el interés visual de un patrón sin sobrecargar el espacio, así que funciona muy bien como tapicería de muebles visualmente pesados como el sofá. En este caso, el sofá diseño de Ralph Lauren Home cuenta con fundas a medida en los brazos, que potencian su aire nostálgico.

Para tapizar, elige tela de rayas tejida y resistente, y no una versión estampada ligera que se deteriorará rápidamente. Fíjate como aquí la tela de colchón convive con estampados muy diferentes sin sobrecargar el conjunto.

Como fundas

tela de rayasLa tela de colchón original destacaba por su alta resistencia. Las telas actuales que se inspiran en ellas, como esta de Serendipity Fabrics, resultan perfectas para hacer fundas, ya que se deslizan poco, son resistentes y lavan bien. Y decorativamente funcionan a la perfección.

En una colchoneta

¿Qué mejor que confeccionar una colchoneta con tela tradicional de colchón? Además de hacer cómodo este gran banco, la colchoneta con rayitas negras introduce un estampado que no choca con los otros complementos decorativos, como los cojines étnicos o la alfombra. Diseño de Amber Interiors.

La misma idea aplicada en un cuarto infantil con el rosa como color principal. Es también un proyecto de Amber Interiors.

Para cojines

Los cojines son siempre una forma fácil y económica de incorporar una tendencia decorativa cuando no puedes lanzarte a cambiar piezas grandes como sofás o cabeceros. Nos ha encantado esta combinación de la decoradora Kelly Nutt, con dos cojines de rayitas diferentes.

En ropa de cama

Este dormitorio monocolor resulta superacogedor y nada aburrido porque está lleno de texturas: terciopelo en el cabecero, una alfombra de lana marroquí, lino en las cortinas y algodón de la ropa de cama en las tradicionales rayas de colchón. El azul del plaid da el toque de color justo para romper con esa paleta de color tan cerrada. Via: Amber Interior Design

 

Una decoración sencilla pero sofisticada

En una de las calles más representativas del Eixample barcelonés encontramos este señorial piso, de cuya reforma se encargó Circular Studio.

La decoración sencilla pero muy sofisticada recoge muchos de los principios wabisabi, como maderas al natural, pocos pero escogidos elementos decorativos, colores tierra, tejidos naturales… todo combinado con una estupenda selección de muebles y complementos icónicos del diseño del siglo XX.

En la zona de estar del salón, dos sofás Brigitte de Blasco & Blasco con fundas de lino crudo. Este color domina la decoración con toques en negro. La mesa de centro es el modelo Alanda de Paolo Piva. Alfombras de Nani Marquina.

En esta zona que funciona como despacho, también con una decoración sencilla pero llena de interés, destaca una silla BKF o Butterfly chair. Por toda la casa vemos una colección de sillas de diseño.

En este ángulo del salón, vemos también el cuidado puesto en la selección de las lámparas. En la pared dos apliques 265 diseñados por Paolo Rizzatto para Flos. A los lados del sofá, sobre la mesa se colocó una lámpara Cesta y al otro lado una TMM, ambas de Miguel Milá, editadas por Santa & Cole.

Otro clásico del diseño del siglo XX en este ángulo del salón. Lounge Chair y Ottoman a juego, una creación de Charles y Ray Eames en la década los 50, fabricada por Vitra.

 Fotos: Eugeni Pons

Cómo cuidar y limpiar terciopelo

El terciopelo requiere mimos, sea cual sea su composición. Pero también es una tela muy resistente que bien cuidada durará años, por lo que no deberías renunciar a un sofá de terciopelo si te ha enamorado perdidamente. Sabiendo cómo cuidar y limpiar terciopelo, tu relación con él será maravillosa:

Ultraelegante… Comedor de Luis Puerta con las sillas Lord de Blasco & Blasco tapizadas en terciopelo.

Protégelo de… El sol y el calor, porque hacen que pierda su brillo. Los terciopelos de fibras naturales se llevan mal con el agua, evita que se mojen y cuida que no se derrame nada sobre ellos.

Para mantener su brillo. El vapor es el mejor lifting para devolver al terciopelo todo su brillo. Acerca la boquilla de la máquina de vapor y muévela suave y lentamente en dirección al pelo de la tela. Controla la cantidad de vapor, el tejido no debe llegar a mojarse. Una vez seco el terciopelo, puedes cepillarlo con un cepillo de cerdas suaves, respetando siempre la dirección del pelo.

Usa la boquilla especial del aspirador para los muebles tapizados en terciopelo. Via: AD

Cortinas y cojines de terciopelo. La forma más correcta de mantenerlos perfectos es con una limpieza en seco periódica. Entre una visita al tinte y otra, puede eliminarse el polvo y las pelusas con un cepillo de cerdas suaves.

Tapicerías de terciopelo. Además de cepillarse con un cepillo blando, se pueden aspirar con la boquilla especial del aspirador, cuidando mucho de hacerlo siempre en la dirección del pelo.

Un cepillo suave es perfecto para retirar el polvo de los cojines de terciopelo. Via: Pinterest

Accidentes. Si ocurre algún derrame de líquidos, hay que actuar rápidamente. Con un trapo blanco y limpio o con papel de cocina presiona suavemente para absorber el líquido. Nunca frotes.

Limpieza: Para limpiar terciopelo, lo más seguro es recurrir a la limpieza en seco cada 6 u 8 meses. Algunos terciopelos admiten el lavado con agua, pero es mejor evitar el lavado a máquina y hacerlo a mano. En cualquier caso, el terciopelo no debe centrifugarse y mucho menos pasar por una secadora. El fabricante siempre indica el método de limpieza en la ficha de cada tela.

Ficha del terciopelo Keystone de Blasco & Blasco.

Planchado. Considera a la plancha enemiga del terciopelo. No lo planches, ni siquiera del revés, porque aplastarás el pelo. Si está arrugado, cuélgalo en vertical, aplícale vapor sin hacer contacto, a unos 4 cm, y quedará estupendo.

Sabiendo cómo cuidar y limpiar terciopelo, lo disfrutarás muchos años.

No te pierdas, otros posts sobre el terciopelo, como nuestra Guía esencial del terciopelo y Decorar con tela de terciopelo

Decora con tela de terciopelo

El terciopelo en decoración es una opción muy versátil porque encaja bien en todos los estilos: clásico, contemporáneo, retro, romántico, bohemio… Sólo hay que usarlo con mesura, porque si lo mantienes bajo control dará un toque lujoso a la casa, pero si abusas de él provocarás un “efecto boudoir”. Estas son las claves para decorar con tela de terciopelo:

tela de terciopeloEn la dosis justa, el terciopelo es siempre un acierto. En este salón decorado por Melián Randolph se ha usado en cojines y alguna tapicería. Los sofás son de Blasco & Blasco.

Resistente como pocos. El complejo proceso de tejido del terciopelo hace que sea más duradero y resistente que muchas otras telas. Si se cuida bien, puede durar generaciones. Siempre hay que tener en cuenta que la tela de terciopelo se produce a partir de fibras muy distintas, como contamos en un post anterior, y esto influye en su resistencia, cualidades y precios.

En general, cuanto más corto y denso es el pelo, más resistente será. El terciopelo de pelo más largo se ve más lujoso pero también es más difícil de cuidar.

Clásico, bohemio, contemporáneo…: el terciopelo es una de las telas más versátiles en decoración. Via: Pampa Australia

Como todas las telas de tapicería, el terciopleo se somete a pruebas que indican cuánta abrasión soporta antes de mostrar desgaste o pérdida de color. En el caso del terciopelo sería recommendable un valor a partir de 40.000 ciclos Martindale. Dependiendo de para qué se use, se puede elegir un teriopelo más fino (por ejemplo, para cojines o cortinas) o más resistente (en el caso de la tapicería de sofás o sillones).

Cuando vayas a comprar muebles o complementos en terciopelo, o si quieres retapizar con esta tela, revisa su composición y los ciclos martindale indicados por el fabricante. Infórmate sobre qué tipo es el más aconsejable para el uso que quieres darle, de sus pros y contras. Recuerda que hay muchos tipos de tela de terciopleo

El terciopleo es muy resistente y a la vez flexible, perfecto para tapizar muebles de líneas muy sinuosas.

Con pátina. Antes de decidirse por el terciopleo hay que conocerlo bien. Como se marca fácilmente, no se recomienda para quien sufra con las imperfecciones a corto plazo. Si esperas del terciopelo que se mantega inalterable como el primer día, es mejor que elijas otra tela. Cuando te sientas o apoyas algo sobre el terciopelo, su pelo se aplasta, y depediendo del tipo, algunos más que otros. Usando vapor se elimina este aplastamiento, pero al final se irá creando una pátina que debe entenderse como parte de la vida natural del terciopelo.

Todo un seductor. Es fácil caer rendido ante el terciopleo en decoración. Tiene un carácter fuerte unido a un tacto suave y cálido. Además, acentúa los contornos de los muebles tapizados o crea siluetas maravillosas en unas cortinas. El éxito está en dosificarlo. Si eliges un sofá de terciopelo, combínalo con unos sillones en otra tela. Y un truco decorativo que funciona bien es usarlo como un motivo recurrente en toda la casa, incorporando pequeños detalles en terciopelo en cada habitación.

El terciopleo azul oscuro es una apuesta segura para un sofá, sea cual sea su estilo. Salón decorado por Kishani Perera. Via: lonny.com

Colores increíbles. Encontrarás tela de terciopelo es una inmensa variedad de colores. Por supuesto, el color que elijas marcará fuertemente el estilo. Los más cálidos y acogedores son el negro, el azul oscuro y el marrón, colores intemporales de los que disfrutarás sin cansarte. Si te gusta lo vintage, apuesta por el verde botella, el violeta o el azulón, muy populares en los 60 y 70. Los más contemporáneos son los terciopelos de colores muy vivos, como el amarillo, el naranja o los flúor.

En cortinas. Las cortinas de terciopleo darán un toque elegante a cualquier salón o comedor. Si se apoyan en el suelo añadirán un plus de espectacularidad. En colores que contrasten con la pared serán todavía más impresionantes, pero cuidado con los tonos buerdeos si no quieres que el salón parezca un cine de los años 50. Las cortinas de terciopleo tienen también una función práctica: aíslan del frío y protegen de corrientes de aire en los meses fríos. Un consejo de profesional: en la confección de cortinas hay que cuidar que el pelo del tercioplelo vaya hacia arriba. Así se logra que las cortinas se vean radiantes, no de un color plano. Para asegurarte, pasa la mano desde abajo hacia arriba y comprueba que se note suave.

En cualquier habitación de la casa. En este baño, la decoradora Sarah Lavoine colocó unas cortinas y un pequeño puf con terciopelo en colores joya. Foto:Francis Amiand

Para tapizar. La tela de terciopelo es una fantástica elección para tapizar ya que, aun tratándose de una tela fuerte y pesada, tiene una flexibilidad increíble. El terciopelo en una pieza grande, como un sofá, un sillón o un cabecero, será toda una declaración de intenciones, hará que el mueble se vea más sofisticado y multiplicará la luz de la habitación. Solo recuerda que tienes que mantenerlo bajo control.

En cojines y otros complementos. Los cojines de terciopleo son la forma más simple de incorporar a la decoración el toque glamuroso que solo esta tela puede dar. Unos cuantos cojines de terciopelo despliegan todo su poder de seducción, su brillo magnético y sus colores de múltiples matices. Y encajarán igual de bien sobre la cama de un dormitorio femenino como sobre un elegante sofá contemporáneo. También en tela de terciopelo puedes encontrar o encargar plaids (magníficos los que lo combinan con lino) y hasta ropa de cama.

La firma West Elm tiene toda una línea de ropa de cama en terciopelo de seda y viscosa, que incluye fundas de edredón, cuadrantes y cojines.

Si quieres saber más sobre el terciopelo, encontrarás un montón de información en nuestra Guía esencial del terciopelo

Guía esencial del terciopelo

En decoración, decir terciopelo hace apenas un par de años era como decir moqueta o boiserie, sinónimos máximos de decoración desfasada. Pero la suma de las tendencias cocooning y el amor desatado hacia lo retro han llevado al suave, brillante y decadente terciopelo a convertirse de nuevo en objeto de deseo y a encabezar las listas de tendencias deco.

El terciopelo arrastra todavía cierta mala fama (de caro, de delicado, de complicado… ), que no le corresponde en absoluto. En este primer post dedicado al terciopelo, vamos a empezar conociéndolo mejor.

Un sofá de terciopleo azul, como éste de Blasco & Blasco con terciopleo Keystone, se convierte automáticamente en el centro de atención de cualquier salón.

Qué es: Es mejor definirlo por lo que no es. El terciopelo no es una fibra concreta, ni natural ni sintética, sino el resultado de una compleja forma de tejer para lograr una tela suave, de pelo corto y espeso, con una distribución muy uniforme de los bucles de los hilos. Para crearlo se usa un telar especial que teje dos espesores de tela al tiempo. Aunque hoy se ha agilizado y abaratado el proceso con los telares industriales, elaborar terciopelo sigue siendo un proceso laborioso.

Qué tipos existen. El terciopelo puede obtenerse de fibras naturales, como algodón, lana, lino, seda o mohair, de fibras artificiales, como poliéster, rayón o acetato, o mezclando fibras naturales y artificiales.

  • El terciopelo 100% seda era y es todo un lujo al alcance de muy pocos. Hoy resulta muy difícil de encontrar y su precio puede estar en más de 400 euros el metro.
  • El de algodón se ve menos lustroso, pero es suave, asequible y resistente. Además, se tiñe muy bien, por lo que está disponible en una gran variedad de colores maravillosos.
  • El terciopelo de lino, con una característica textura estriada, es el más masculino de todos y el que mejor resiste las marcas de uso. Hoy en día resulta prácticamente imposible de encontrar.
  • Los terciopelos sintéticos y de mezcla imitan muy bien el brillo de la seda y se encuentran a precios competitivos.

terciopeloMuestras de colores del terciopelo Retiro II, mezcla de viscosa y algodón, de Blasco & Blasco.

Su aspecto. El terciopelo tiene un aspecto lujoso y brillante debido a que el pelo de su superficie refleja la luz en múltiples ángulos. Suele teñirse en colores muy vivos y oscuros que potencian su brillo característico.

Su historia. Sin un origen claro, parece que los antiguos egipcios confeccionaban tejidos parecidos al terciopelo. Desde Oriente llegó a Italia alrededor del siglo XIII. Florencia y Venecia fueron grandes productores. En el siglo XVI Flandes se convirtió en el gran exportador de terciopelo europeo. Y en España encontramos excelentes tejedores a partir del siglo  XVII, algunos de los cuales continúan hoy. Antes de la revolución industrial, era un tejido inalcanzable, asociado al poder, el lujo y la riqueza. Hoy, en Europa se produce un exquisito terciopelo artesano destinado a la Alta Costura principalmente.

El terciopelo se usa también para ropa de cama. Este edredón de Zara Home combina lino y terciopelo.

En decoración. En general, todos los tipos de terciopelo valen para tapizar, hacer cortinas, cojines o plaids, independientemente de los materiales con que esté confeccionado. Existen también terciopelos antialérgicos, con tratamientos antiácaros, antibacterias, antihongos, y con tratamientos antimanchas, que no afectan a su suavidad ni aspecto.

¿Quieres saber más? Mira estos posts Cómo decorar con terciopelo y Cómo cuidar y limpiar terciopelo de tapicería.

 

5 sofás negros en cinco estilos distintos

Los sofás negros (o gris oscuro) no parecen una elección para tibios ni la opción más fácil al decorar un salón. Pero, en realidad, un sofá de este color puede dar comienzo a un sinfín de posibilidades decorativas. Al igual que la ropa negra, un sofá negro quedará de maravilla con cualquier color y textura. Súmale los complementos decorativos adecuados, y verás cómo brilla tu sofá por negro que sea.

Aquí hemos recopilado cinco ejemplos de sofás negros en salones con estilos muy diferentes. ¿Con cuál te quedarías?

Elegante y relajado. Este clásico sofá en terciopelo negro se ha rodeado con una paleta neutra a base de beiges o cremas. El interés lo ponen las diferentes texturas de los cojines o la alfombra. La lámpara y la mesa de centro se han elegido con un acabado dorado que, en un ambiente con unos colores tan contenidos como éste, destaca todavía más. El pequeño puf de mimbre y los flecos trenzados de la alfombra ponen el toque más desenfadado. Via: My Domaine

Brillante. Los colores fuertes, sean cálidos o fríos, resultan aún más brillantes al lado del negro. Sin duda, es una opción arriesgada y, por eso, también un éxito total. Inspírate en este salón de Belén Domecq. Sobre el sofá negro extragrande de Blasco & Blasco cuelga una obra contemporánea de gran formato y con predominio del negro. También es negra la gran alfombra de esparto que cubre casi todo el salón. Los colores fuertes se han reservado para los muebles auxiliares, como la butaca amarilla y la mesa auxiliar roja. Los acabados pulidos de las mesas auxiliares y de las pequeñas lámparas equilibran el conjunto y reflejan los colores a su alrededor. Via: Casa Decor

Étnico y cool. Los matices más apagados de azul, marrón y naranja suavizan el impacto de los sofás negros y resultan más luminosos en salones pequeños. Para dar un toque étnico, coloca cojines como estos, con sencillos estampados geométricos o de kilim. En el suelo, puedes colocar un dhurrie (éste es vintage).  Funcionará igual de bien cualquier alfombra étnica de diseño geométrico o a rayas. Completa el salón con más toques étnicos como cerámicas o una manta del sofá. Y como plantas, cactus, por supuesto. Via: Nicolette Johnson

Blanco y negro. Si te gusta decorar en blanco y negro, un buen truco de interiorista es jugar con la escala de grises, y así evitarás caer en el barroquismo. Igualmente, cuidado con los estampados que combinan estos dos colores, son demasiado poderosos. Dosifícalos. En este caso, el sofá contemporáneo solo mezcla cojines grises y blancos. El peso de la decoración recae en los complementos decorativos, como las fotografías de Peter McConchie y las dos mesas étnicas, todo en blanco y negro. La presencia de madera consigue compensar la frialdad que podría tener una decoración exclusivamente en blanco y negro. Vía: Vogue Living

Femenino contemporáneo. El negro y el rosa son una pareja tradicional pero eso no implica que haya que descartarlos en ambientes contemporáneos. Elige un sofá de líneas muy rectas como éste, aquí en un tono gris muy oscuro. Añádele cojines rosas, negros y grises, todos lisos pero de texturas distintas. Precisamente, las texturas aportan mucho en ambientes bicolor, fíjate en los plaids –uno en punto y otro de pelo­– y en la trama de la alfombra gris. Los complementos también se han elegido en negro y rosa, como la lámpara de hierro o las flores en la mesa. Para potenciar ese look tan femenino, se han colgado dos grandes retratos de mujeres en blanco y negro.

¿Te ha gustado esta selección de sofás negros? Si estás todavía decidiendo el color de tu próximo sofá, te gustarán estos posts: Tapizar sofás: cinco colores atemporales, Sofá beige: de aburrido, nada y Cómo dar estilo a un sofá blanco.

Decoración natural en Marrakech

Esta casa de Marrakech, inspirada en las casas de campo tradicionales de la zona de Marruecos en que se encuentra, compagina tradición con comodidad, con un resultado muy sofisticado.

La responsable de su decoración natural y luminosa es la interiorista española Victoria Melián, del Estudio Melián Randolph. Su proyecto llenó la casa de color, siempre en gamas suaves, y la dotó de un mobiliario elegido para el confort. También incorporó materiales y artesanía de la zona.

La casa es de reciente construcción y se ha basado en la arquitectura tradicional marroquí. En el porche de la piscina, muebles de Point y de Métiers d’Hier. La pérgola de madera pintada en verde es diseño de Victoria Melián.

Casi todas las estancias de la casa tienen una chimenea de obra. A su alrededor, en el salón, sofá y sillón de Blasco & Blasco. La foto es del artista Hassan Hajjaj, en la Galería Larache.

decoración naturalLuz a raudales y una decoración natural y relajada definen la casa. En esta zona de estar, mesita africana de Lorenzo Queipo de Llano y sofás de Blasco & Blasco.

Todos los techos de las habitaciones son diferentes. En este caso, el turquesa del artesonado lo vemos también en muebles y complementos. Las mesitas son de Ziya Designs y la silla de bambú, de Objetology. Alfombra, de Berbería.

En el dormitorio principal, se ha hecho un dosel con una alfombra de Berberia. La chimenea y el zócalo son de tadelakt, un revestimiento a base de cal de Marrakech, muy brillante y resistente. Todos estos elementos logran la decoración natural, cómoda y luminosa que buscaban los propietarios

Salón azul: 5 estilos distintos

¿Buscas ideas para decorar un salón azul? Sin duda, el azul es uno de los colores con los que resulta más fácil acertar al decorar. En general, los expertos en color recomiendan usar los tonos más profundos de azul para las zonas sociales de la casa (salón, comedor, cocina…), y reservar los matices claros de azul para dormitorios y baños. La razón es que el azul oscuro contiene rojo, por lo que se ve más cálido y acogedor, mientras que el azul claro tiene amarillo, por lo que resulta más relajante y limpio.

En el salón, el azul se adapta muy bien a todos los estilos. Vamos a verlo con cinco ejemplos muy diferentes:

Modern classic. El terciopelo, el color azul profundo y las tachuelas de estos sofás de Blasco & Blasco añaden un toque extra de refinamiento y lujo a este salón azul, decorado por Beatriz Silveira. Para no sobrecargarlo, se han incluido pocos y bien seleccionados complementos con aire retro. Via: Nuevo Estilo

Contemporáneo. Los toques de gris actualizan y añaden tensión a la clásica combinación blanco-azul. En este caso se ha elegido un tono azul muy profundo para la pared y la tapicería del sofá, logrando un efecto elegante y dramático. Via: April and May

Bohemio. Para iluminar el azul índigo tan típico de las telas étnicas, rodéalo de un fondo blanco, una fórmula serena que siempre tiene éxito. Esta paleta de colores hace brillar cualquier habitación sin resultar pesada. En este salón azul, decorado por Amanda Barnes Interiors, se ha animado el conjunto añadiendo elementos de madera y el toque verde del cactus.

Nuevo colonial. El azul es relajante pero usado en exceso puede resultar abrumador. Aquí el azul lo inunda todo. Para suavizarlo, se han introducido ligeras variaciones de tono y un par de estampados sutiles en los cojines. Una gran alfombra con estampado ikat centra la zona de estar de este salón azul. Todo es de Williams Sonoma

Náutico. El suelo potencia el carácter náutico de este veraniego salón azul. Los diferentes tonos empleados en los sofás de Blasco & Blasco y las tapicerías combinan muy bien con los muebles de madera natural y el blanco de las paredes. Los remos le dan el toque justo de influencia “marinera”.

 

 

Claves hygge para una casa feliz

“La felicidad no se logra con grandes golpes de suerte que ocurren pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días”, dijo Benjamin Franklin. Así que es probable que la felicidad nos encuentre en casa, si ponemos de nuestra parte para crear una casa feliz…

Los daneses usan una palabra, “hygge”, de difícil traducción al español, que quiere decir algo así como “gente feliz en un hogar acogedor”. Hygge no hace referencia a un estilo de decoración concreto, sino a una actitud en y hacia la casa, propia de los países escandinavos. Para entenderlo, piensa en esto: en los catálogos del gran gigante sueco de la decoración, ¿qué es exactamente lo que te gusta: los muebles o esas puestas en escena tan acogedoras, en las que siempre vemos personas disfrutando de su casa?

casa felizUn hyggekrog es un rincón como éste, con unas butacas Hilton, donde ser feliz en casa. Via: El Mueble

Estas son las claves hygge para una casa feliz:

  1. Haz que la decoración de la casa sea importante para ti y tu familia. No es casualidad que los daneses hayan exportado al mundo su estilo de decoración y su concepto “hygge”. Aunque no todas las casas allí son como las que vemos en las revistas o en los catálogos, la mayoría de las familias nórdicas ponen mucho interés y cuidado en la decoración de sus casas, de las que se sienten orgullosos.
  1. Enseña a los niños a respetar la casa. No podemos impedir que los niños sean niños y que tengan juguetes, cuentos y un montón de cosas no siempre ordenadas. No hay problema mientras todo ese lío se quede en su espacio y ellos no conquisten toda la casa. Una amiga sueca me comentó que no entiende por qué muchos españoles llenan sus salones de juguetes. Y me dijo que le sorprende aún más que alguna vez le hayan dicho que eso es algo muy “nórdico”… “En Suecia tratamos de enseñar a nuestros niños desde muy pequeños que deben respetar la casa y los espacios de los adultos”.
  1. Potencia la luz. Una casa luminosa sube el ánimo a cualquiera. Sin embargo, los daneses sólo tienen cuatro horas de sol al día durante el invierno. ¿Su truco? Explotar al máximo la luz natural. La decoración escandinava, siempre luminosa y ligera, se apoya en colores como el blanco roto o el tono arena, matices cálidos del blanco que no resultan fríos ni grises. También puedes recurrir a espejos, situados estratégicamente para duplicar las vistas de una ventana o para atraer la luz hacia un rincón oscuro.

Potencia la luz natural y cuida la artificial. Via: ELLE Decor.

  1. Mima los pequeños detalles. Como son las pequeñas cosas las que nos hacen felices, una casa feliz no necesita ser una gran propiedad. Al revés, demasiado lujo no ayuda al hygge. Aprovecha lo que tienes y cuida los detalles. ¿Qué no cuentas con chimenea? Usa velas, un gran clásico del hygge y de la decoración escandinava, porque llenan de magia la casa. Buena música, lámparas de ambiente que den una luz cálida, fragancias para el hogar… Mima la casa y la casa te mimará a ti.
  1. Lleva la naturaleza a casa. Si tienes “mano verde”, seguro que tienes plantas de todo tipo en casa. Si tu mano no es tan verde, no renuncies: prueba con las suculentas o plantas como potos, ficus, cintas, drácenas o monsteras. Y si tu mano es negra en vez de verde… las flores frescas son lo tuyo. En cualquier caso, el verde es imprescinfible en una casa feliz porque sube el ánimo y alegra cualquier rincón.

Plantas y flores levantan el ánimo. Los sillones y reposapiés son de Blasco & Blasco. Via: Nuevo Estilo

  1. Rodéate de cosas que te hagan feliz. La cultura hygge consiste en crear un entorno propicio para ser feliz en casa. Y una forma de hacerlo es rodearse de cosas que nos recuerden buenos momentos. Puede ser una galería de fotos de nuestros viajes o un armario heredado cuyo olor a madera nos transporta a la casa de la abuela de nuestra infancia cada vez que lo abrimos.
  1. No gastes sin pensarlo bien. Los daneses no son nada gastosos. Suelen ahorrar para comprar buenos muebles o piezas de diseño, antes que comprar algo que realmente no les fascine solo porque es barato o tiene un descuento.
  1. Fuera desorden. Ordenar no solo mejora el espacio físico, también mejora nuestro espacio interior, nuestra mente. ¿Cómo vas a ser feliz si cada mañana pierdes 10 minutos buscando las llaves antes de salir? El primer paso para lograr una casa feliz y ordenada es “editar” nuestras pertenencias. Debemos quedarnos solo con lo que nos hace felices o resulta útil. El segundo paso es invertir en buenas soluciones de almacenaje (¿te suena esa sección del catálogo sueco?). Así podrás tener todo organizado y conseguir un espacio en calma quitando de la vista las cosas que crean desorden visual.

Una gran estantería ayuda a mantener el orden, una clave del hygge. Via: The Style Files

  1. Crea al menos un hyggekrog (un rincón especial donde sentirte feliz) en tu casa. Para algunos será un cómodo sillón junto a la chimenea donde leer tranquilamente. Pero para otros, su hyggekrog será un vestidor donde organizar toda la ropa y complementos, una pared con las fotos familiares o un escritorio perfectamente organizado para trabajar desde casa frente a una ventana.
  1. Encuentra tiempo para tu tribu… La buena compañía es la esencia del hygge y de una casa feliz. Deja a un lado el móvil y apaga la tele, para disfrutar de un plan de sofá, palomitas y peli con tus hijos. O reúne a tus amigos para compartir una cena deliciosa y un buen rato de charla.

Una casa feliz se comparte con buenos amigos. Via: The Jungalow

¿Será el hygge la razón por la que los daneses son los más felices del mundo? Seguro que allí se sorprenden cuando ven que muchos extranjeros tratan de copiar sus casas a base de velas, plaids de lana y adornos de estilo nórdico, sin entender que hygge es mucho más. Es una forma de (buena) vida, una manera de crear una casa feliz y compartirla con los demás.

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Decoración luminosa en el norte

Para recibir a la primavera hemos elegido el salón, el comedor y el porche de esta vivienda en Gijón (Asturias), decorada por el arquitecto de interiores Rafael Sitges, fundador del estudio de Arquitectura y decoración Et In Arcadia Ego.

Se trata de una vivienda de nueva construcción que ha conseguido eso tan difícil de parecer que ha estado “siempre ahí”. La clave reside en su decoración luminosa y equilibrada, en los suaves tonos elegidos y en una feliz convivencia de piezas de estilos muy diferentes.

Dan paso al jardín tres ventanales vestidos con persianas blancas de madera y unas caídas forradas. El cuadro es una obra de Pablo Fernández Pujol.

decoración luminosaEl jardín está muy presente en el salón y ayuda a potenciar su decoración luminosa. Las butacas de Blasco & Blasco están tapizadas con un lino verdeceladón. Al fondo, una cabeza de dragón china del siglo XVIII.

Las paredes con efecto “boiserie” destacan la obra de Salvador Moltó. Para aumentar la sensación de orden, el mobiliario se eligió por parejas, como los veladores y lámparas de Anmoder, o las dos parejas de butacas Juliette de Blasco & Blasco.

Lámparas, mesas, sofás… También en el porche se juega con las parejas para lograr un perfecto equilibrio. Sobre los sofás se han colocado unos cojines de hilo y seda bordados con animales marinos.

decoración luminosaEn el comedor se emparejó una antigua mesa china lacada con una sillería Luis XV. Al fondo, sobre peanas, unos escudos tribales antiguos. La decoración luminosa se ha potenciado gracias al uso del blanco y a la claridad que entra por el ventanal.

 ¿Quieres ver más de esta casa de decoración luminosa ? Pincha aquí para verla completa.

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